Más allá del pan: 7 formas de disfrutar tu mermelada que quizás no habías probado

Más allá del pan: 7 formas de disfrutar tu mermelada que quizás no habías probado

Para la mayoría, la mermelada vive en el desayuno, sobre una tostada. Y tiene sentido: es rápido, es rico, y funciona siempre. Pero limitarla al desayuno es no aprovechar todo lo que un buen tarro artesanal puede ofrecer. Aquí tienes siete formas de sacarle partido durante todo el día.

1. El maridaje clásico: quesos

Es la combinación más conocida por buena razón: el contraste entre el dulzor de la fruta y el punto salado o cremoso del queso es casi infalible.

  • Quesos frescos o de cabra con mermeladas de sabor suave, como pera o melocotón
  • Quesos curados o de oveja con sabores más intensos, como arándano o ciruela
  • Quesos azules con mermeladas cítricas, como naranja — el contraste es sorprendente

2. Con carnes, no solo con postres

Una cucharada de mermelada puede transformar un plato salado. La ciruela, en concreto, es perfecta para esto: fúndela con un poco de mantequilla a fuego lento y tendrás una salsa rápida para acompañar carnes de caza, pato o cerdo.

3. En el yogur o el porridge, más allá del "encima"

En vez de simplemente poner una cucharada encima del yogur, mézclala bien para que el sabor se reparta en cada bocado. Con avena caliente (porridge), añade la mermelada casi al final de la cocción para que mantenga su textura y no se disuelva del todo.

4. Como base de vinagreta

Mezclada con un poco de aceite de oliva, vinagre y mostaza, una mermelada de sabor afrutado (fresa, naranja) se convierte en una vinagreta con carácter para ensaladas con queso de cabra o frutos secos.

5. En repostería, como relleno

Bizcochos, magdalenas, o incluso como relleno de una tarta sencilla — la mermelada aporta humedad y sabor sin necesidad de añadir más azúcar a la receta, especialmente si usas nuestra línea sin azúcar añadido.

6. Con pollo o aves, para glasear

Una compota de pera o melocotón, pincelada sobre pollo o pavo en los últimos minutos de horneado, crea un glaseado con un punto dulce que combina muy bien con lo salado del ave.

7. Sola, con una cuchara

No hay que complicarlo siempre. Una buena mermelada, hecha con fruta de verdad y sin azúcares que enmascaren su sabor, se disfruta perfectamente sola, directamente del tarro. A veces la combinación más sencilla es la mejor.


¿Tienes alguna combinación favorita que no esté en esta lista? Cuéntanosla, nos encanta descubrir nuevas formas de disfrutar lo que hacemos. Puedes ver toda nuestra gama, clásica y sin azúcar añadido, en nuestra tienda online.

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